Jornada Ciudadanía Conectada

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viernes, 16 de diciembre de 2011

Un tercio de los niños argentinos de 6 a 9 años publica fotos y vídeos en Internet

Ayer día 15 se presentaron en Buenos Aires los resultados del estudio internacional “La Generación Interactiva en Iberoamérica 2010. Niños y adolescentes ante las pantallas” realizado por el Foro Generaciones Interactivas. El estudio recogió, entre otros, datos de 1.073 niños argentinos de entre 6 y 18 años.

Generación interactiva en Argentina. Portada del estudio del Foro Generaciones InteractivasResumimos a continuación algunos de los datos hechos públicos en este estudio:

  • Un 86% de los menores argentinos tiene acceso a Internet en su casa.

  • El 28% de los argentinos de 6 a 9 años tiene celular propio. A los 12 años ya lo tiene el 79% de los niños y el 73% de las niñas.

  • De entre los que disponen de celular antes de los 10 años, el 14% de los chicos y el 10% de las chicas lo usan para conectarse a Internet. Esa cifra sube a 19/14% respectivamente en la franja de 10 a 18 años.

  • El 44% de chicos y 53% de chicas dicen nunca apagar su móvil.

  • Un 83% de niños y adolescentes utiliza las redes sociales online con frecuencia.

  • El 37% de chicos y 31% de chicas de 6 a 9 años usan las redes sociales.

  • Un 77% de los menores argentinos de entre 10 y 18 años navega en solitario y un 59% asegura que ha aprendido solo a utilizar Internet.

  • Entre los de 6 a 9 años el 75% navega solo. A los 10 años es destacable que el 88% de las niñas navega en solitario mientras sólo lo hace el 63% de los niños. A los 13 años vuelve a darse otra marcada diferencia (90% de niñas, 67% de niños).

  • Un 64% de los niños y adolescentes declara utilizar recursos digitales para la realización de las tareas escolares.

  • Un 36% de los niños varones de 6 a 9 años (26% de niñas) usa la Red para publicar fotos, vídeos y presentaciones.

  • Un 35% de los niños de 11 años (20% de las niñas) afirman que pueden poner cualquier foto suya en Internet. Fluctúan esas cifras con la edad y alcanza el 20% a los 18 años (19% en las chicas).

  • El 41% de chicos y 44% de chicas de esa edad lo hace para chatear.

  • De los 10 a 18 años el 22% de chicos y 26% de chicas usan fotologs. El 40% y 35% respectivamente administran su propio web.

  • A los 14 años el 13% de los chicos (0% de las chicas) reconocen usar la Red para realizar ciberbullying. La cifra se establiza entre los 16 y 18 años en torno al 6-8%. En las chicas los picos de ciberbullying se producen entre los 11 y 13 años (10-14-10%) y a los 17 (11%).

  • En cuanto al ciberbullying pasivo hay una marcada diferencia entre niñas y niños: niños de menos de 10 años, de 13, 14, 15 ó más de 17 dicen que nunca les ha perjudicado nadie online y sólo a los 11 y 17 años dicen ser víctimas el 8-9%. Sin embargo las niñas muestran cifras muy altas: 25% de las menores de 12 años ó 22% entre las de 17, por ejemplo.

  • Con respecto al uso del celular para realizar ciberbullying ("perjudicar a alguien", en términos de la encuesta) el 20% de menores de 11 años lo ha hecho, 37% de 11 años y varones, manteniéndose en cifras muy altas en esa franja hasta los 14 años y especialmente entre los varones, ya que las chicas arrojan cifras mucho más bajas a excepción de las menores de 11. Después vuelven a remontar la tasa de ciberabusones varoens y a los 17 años son el 23% y a los 18 el 35%.

  • Como víctimas de ciberbullying vía celular el panorama sorprendentemente cambia y a cortas edades son los chicos los más perjudicados para pasar luego a ser las chicas: 10% de menos de 11 años (frente a 0% de chicas), 17% a los 13 (frente a 7% de chicas)... y luego 14% de chicas a los 15 (frente a 7 de chicos), 19% a los 16 (frente a 12%) y 17% frente a 6% a los 18. La excepción son los 17 años, en los que el 15% de chicos dicen ser perjudicados mientras entre las chicas la cifra es nula. Comparando las cifras de víctimas con las de perpetradores podría pensarse que son habitualmente los chicos los que ejercen el ciberbullying contra las chicas.

  • Al 25% de niños y 50% de niñas de 10 años (o menos) les parece divertido hablar con desconocidos por Internet. Con la edad esa cifra cae aunque en las chicas a los 14 remonta de nuevo alcanzando el 50%. En los chicos sube a los 16 hasta el 31% para caer bruscamente al 7-8% a partir de esa edad. A la mitad de las niñas argentinas de 6 a 10 años no les importa agregador a desconocidos en los programas de mensajería instantánea. La cifra cae a medida que maduran pero vuelve a subir hasta un nuevo pico de 27% a los 15 años. En los chicos la cifra más alta se da a los 16 años (44%).

  • El 41% de los argentinos de 11 años ha conocido en persona a algún amigo que había hecho por Internet. La cifra se mantiene hasta los 18 años en cifras entre el 22-43%. En las chicas la cifra comienza siendo muy alta con 10 años o menos (38%) y alcanza un pico de 50% a los 14 años.

  • Las marcadas diferencias que se producen en cuanto a ciertas prácticas o peligros en el caso de las niñas argentinas, quizás tengan su reflejo en otro dato llamativo: el 50% de niñas 10 años o menos ha tenido discusiones con sus padres a cuenta de Internet, mientras que en el caso de los niños de esa edad sólo hay problemas en el 13% de los casos.

  • En otras edades, en cambio, las discusiones son más frecuentes en chicos: 38% de 14-15 años y 40% de 18 años.

  • El 47% de los chicos y el 33% de las chicas reconocen que sus padres no ejercen ningún tipo de control sobre su navegación por la Red. Es remarcable que el 78% de las chicas de 17 años afirman que sus padres no les prohiben hacer nada en Internet, mientras que los chicos de esa edad sólo afirman eso en el 38% de los casos.

  • Al respecto del uso de videojuegos lo más llamativo que revela el estudio es que a los 14-15 años se produce un elevado número de conflictos familiares por dicha causa, pero sólo entre las chicas, con un 67% que tiene discusiones en casa. En el resto de edades prevalecen los chicos en tener problemas, aunque con cifras bastante menores: entre 13 y 40%. Curiosamente entre los 13 y 15 años casi todos los padres de las chicas que juegan conocen el tipo de juegos (entre el 83 y 100%).

  • Otro dato relevante sobre el tema es que a los 13 años el 22% de los niños varones afirman que si sus padres supieran a qué videojuegos juegan no les dejarían usar casi ninguno. A los 14 años el 67% de las chicas afirman eso, lo cual choca con el dato de conocimiento paterno mencionado antes.

  • Sobre el nivel de adicción o uso abusivo de videojuegos, llama la atención un 43% de niñas de menos de 11 años que afirman estar enganchadas o conocer a alguien que lo está (frente a sólo el 17% de los niños de esa edad). La adicción cae entre los 14-15 años (un grupo aparentemente diferente a los demás en muchos aspectos del estudio) y vuelve a subir entre 16 y 18 pero ahora con los chicos a la cabeza (33-25-40%).

  • Acerca de los efectos de los videojuegos, los propios pibes reconocen que los pueden volver violentos en un tercio de los varones encuestados de menos de 15 años. En el caso de las chicas las cifras son notoriamente más bajas y sólo alcanzan un 25% a los 17 años y un 22% a los 18, manteniéndose en las otras edades en torno al 15%, con excepción de la franja 13-14 y los 11 años donde prácticamente ninguna chica muestra esa impresión en la encuesta.

  • En cuanto a la TV aproximadamente la mitad de los encuestados la tiene en su cuarto, y llama la atención que en torno al 70% de los niños menores de 10% la ven sin compañía. De los 10 a los 18 años, un 25% de varones y un 40% de mujeres ven reality shows.

  • Las discusiones con los padres por culpa de la TV se concentran en los 11 años, disminuyendo progresivamente con la edad, aunque en las chicas los conflictos se mantienen en niveles del 20-30% hasta los 15 años.

  • Llama la atención que al 60% de niños y 50% de niñas de menos de 11 años sus padres les dejan ver todos los programas que emiten por TV.

  • El 53% de las niñas de 14 años lo primero que hacen al llegar a casa es escender la TV.



Fuente: Foro Generaciones Interactivas

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jueves, 20 de enero de 2011

Los internautas menores que usan más las redes sociales, son los que más exponen su intimidad

Estudio Menores y Redes SocialesMás de una tercera parte de los menores españoles de entre 10 y 18 años que navegan por Internet son usuarios avanzados de las redes sociales online, y tienen 2 ó más perfiles en ellas, según el estudio Menores y redes sociales presentado por el Foro Generaciones Interactivas, realizado por Xavier Bringué y Charo Sábada, expertos de la Universidad de Navarra y basado en una muestra de casi 13.000 menores.

Más del 70% de los menores internautas españoles son usuarios habituales de redes sociales, un servicio online que utilizan entre otras cosas para afianzar sus relaciones sociales reales y cuyo uso resta tiempo al ocio tradicional.

De acuerdo con los datos del estudio, los menores que utilizan redes sociales son más críticos y más conscientes de las oportunidades, pero también de los riesgos (60%), que encierra un uso intenso de las nuevas tecnologías. No obstante, esto no evita que adopten conductas más expuestas en la Red frente al comportamiento de los que no usan las redes sociales. Así, el 22% de los usuarios de redes sociales cree que puede colgar cualquier foto o vídeo suyos en Internet frente al 8% de los no usuarios. Sólo una tercera parte de los menores no usuarios de redes sociales utilizan Internet para compartir fotos y vídeos. Este porcentaje se eleva al 56% en el caso de los usuarios de redes sociales y al 73% si se trata de internautas usuarios avanzados de redes sociales.

Más del 80% de los usuarios avanzados en redes sociales considera que Internet es útil, ahorra tiempo y facilita la comunicación, un porcentaje 11 puntos mayor que entre los que no usan las redes sociales online.

Más redes sociales online, más relaciones offline



Las conclusiones del informe aportan luz sobre la paradoja autonomía-socialización mostrando que la relación entre el uso de las redes sociales de Internet y la intensidad de las relaciones con su entorno cercano de amigos y conocidos es siempre directamente proporcional.

Los menores usuarios de redes sociales muestran según el estudio una considerable autonomía, y una gran capacidad para utilizar por sí mismos las más diversas TIC, uso que se realiza en solitario. Esto no impide que la mitad de los usuarios avanzados de redes sociales compartan momentos de navegación con sus amigos, frente al 35% de los no usuarios. Así mismo los usuarios avanzados en redes sociales resultan ser también aquellos que utilizan el móvil con más frecuencia para estar en contacto con sus amigos.

Por otro lado, a medida que los menores usan más las redes sociales, crece de forma sustancial el acceso a otros servicios y el intercambio de contenidos relacionados con los intereses de su grupo, lo que favorece la interacción entre ellos. También se intensifica la faceta creadora de los internautas cuando se tiene acceso a redes sociales: la probabilidad de tener un web propio se duplica si se administran dos o más perfiles (52%), frente a los menores que no tienen ninguno (26%).

El estudio también apunta que el uso intensivo de redes sociales está relacionado con el tiempo dedicado a otras actividades de ocio más tradicionales: por ejemplo frente al 21% de chicas no usuarias de redes sociales que declaran no leer más libros que los obligatorios de clase, la cifra aumenta al 31% entre las usuarias que hacen un uso avanzado de redes sociales.

Un 70% de usuarios avanzados utiliza la tecnología como apoyo para el estudio o las tareas escolares aunque al mismo tiempo, un 40% de menores expertos en el uso de las redes sociales reconoce que su uso afecta negativamente al tiempo dedicado a estudiar.

El porcentaje de menores activos en redes que tienen en su dormitorio un ordenador personal o una televisión supera al de los no activos en casi 15%. En lo que se refiere al móvil, también aparecen diferencias reseñables: los usuarios avanzados superan en un 20% a los no usuarios en cuanto a posesión de móvil propio.

Conclusiones



El informe manifiesta que las redes sociales son una de las herramientas digitales que mayor éxito y penetración tiene entre los menores. Una vida social digital intensa hace que compartan más música, que accedan a más contenidos lúdicos o relacionados con los intereses de su grupo, que utilicen más el correo electrónico o que envíen más mensajes de texto a través de sus móviles. Todo ello, lejos de provocar aislamiento, sirve para reforzar los vínculos con sus iguales, según este estudio.

El uso intensivo de estas redes se asocia a una mayor exposición de la intimidad o a una disminución de tiempo en otras actividades como son el ocio tradicional o el estudio.

Fuente: Foro Generaciones Interactivas

viernes, 5 de noviembre de 2010

'El límite entre privacidad y protección que pongan los padres debe ser variable'

Jorge Flores, director de PantallasAmigas (Foto: Eroski - Consumer)

La Revista Consumer acaba de publicar una entrevista con el fundador de PantallasAmigas, Jorge Flores Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter. Extraemos algunas de sus declaraciones:


Por ejemplo en un caso de sexting que descubre casualmente una madre viendo el teléfono de su hija, la madre no puede decirle que ha accedido a su teléfono sin su permiso, pero está en su deber advertirle sobre el peligro del envío de esas imágenes porque podría hallarse ante un caso de corrupción de menores. La madre debería intentar que la hija confesara que algo le está pasando, que está sufriendo un acoso. Con este fin le recomendaría a la madre que accediera a unas páginas donde aparecen chicos y chicas que han sufrido acosos y que las vieran juntas. Si esta chica ve lo que puede llegar a pasarle es posible que pida ayuda antes. Si, aun así no habla, entonces los padres deben hacer una consulta con la policía y guardar las pruebas.


La barrera entre respetar la privacidad del menor y las medidas que se deben tomar para desarrollar ese control por parte de los progenitores no existe como tal, es muy difícil. Los menores son sujetos de todos los derechos pero los padres y madres tienen a su vez el deber de protección. Esa barrera debería ser móvil o variable en función de cómo sea el propio menor, de su edad y de si ha detectado algún indicio de que pueda sufrir un problema. En principio no hay por qué estar obsesionados pero sí supervisar sus prácticas.

En esta supervisión ayuda el lugar en el que esté colocado el ordenador en casa. Es conveniente, sobre todo cuando los hijos son pequeños, que el ordenador se encuentre situado en una zona común del hogar. Esto no significa que los padres puedan espiar, solo que vayan a supervisar. Se trata de asegurarse de que a las tres de la mañana el menor no esté chateando. Es una ayuda. No podemos permitir que el ordenador sea un gueto más en el entorno familiar, que bastantes hay ya.

(...)
Las redes sociales online no han aportado nuevos riesgos. Internet es una red social, y una red social es un subconjunto de Internet a medida, con tus contenidos y tus contactos. No aporta nada nuevo en cuanto a riesgos que no existieran en Internet salvo el de la privacidad como riesgo en sí mismo y como factor que puede potenciar otros riesgos. Es como una verbena: hay más peleas y hay más amores. El problema es que muchas veces tu privacidad depende demasiado de otras personas, por eso decimos que es una cuestión de control de datos personales pero también de control personal de los datos, propios y ajenos. De repente, me puedo ver etiquetado en una foto "sin comerlo ni beberlo". Eso es muy duro, sobre todo para los menores.

Se trata de que los jóvenes sepan con exactitud el efecto de las acciones que realizan, qué supone estar etiquetado, quién puede llegar a ver esas etiquetas... Cuando una persona sube una imagen solo piensa en el público objetivo, sus amigos, pero no en que esa imagen más adelante pueda ser insatisfactoria porque haya cambiado de novio, o porque haya llegado a manos de personas con malas intenciones. Hay que pensar que cuando se publica una imagen ya nunca se recupera.


Fuente: Revista Consumer

jueves, 21 de octubre de 2010

Más de la mitad de los chicos españoles de entre 11 y 16 años usa redes sociales: casi un tercio de ellos miente en ellas sobre su edad

Según los hallazgos de una nueva encuesta de la red EU Kids Online, financiada por la Comisión Europea a través de su Safer Internet Programme, el 9% de niños entre 11 y 16 años ha sido víctima de un mala utilización de sus datos personales.

EU Kids online
El estudio se basa en encuestas realizadas en 23 países a más de 23.000 niños y a su madre o su padre, y ha analizado los problemas de privacidad entre otros riesgos online para los menores.

El 7% de los menores ha visto utilizada por otras personas su contraseña, el 5% su información personal y al 2% les han timado su dinero.

Tan sólo la mitad (52%) saben cambiar las condiciones de privacidad de su perfil en una red social. El 57% de entre 9 y 16 años tienen un perfil en una de estas comunidades online: el 24% de 9 y 10 años, el 48% de 11 y 12, el 72% de 13 y 14 y el 81% de 15 y 16. Entre los usuarios de las redes sociales, el 29% tienen un perfil visible al público y el 29% tiene más de 100 contactos.

En el caso de España un 57% de los menores de entre 11 y 16 años afirman tener un perfil en una red social. Dentro de los menores españoles usuarios de redes sociales online sólo un 13% tiene configurado como público su perfil. Un 10% publica su número de teléfono o dirección en las redes sociales, mientras que la media europea es de un 14%. Por otra parte, un 30% miente respecto a la edad que tienen: esta cifra es la más alta de toda Europa.


El estudio recomienda centrar las políticas públicas de seguridad en este ámbito en los usuarios más jóvenes.

La versión completa de este informe se publicará en noviembre de 2010 e incluirá nuevas conclusiones sobre mediación parental y recomendaciones políticas.


Fuente: London School of Economics and Political Science - Media and Communications

lunes, 20 de septiembre de 2010

Netiqueta Joven para Redes Sociales: ciudadanía digital y ciberconvivencia

Netiquétate: netiquette para social networkingNetiqueta quiere decir ‘normas de etiqueta en la Red’ o, dicho de otra manera, compendio de indicaciones para guardar las buenas formas en Internet. Se trata de un conjunto de sugerencias que nace por convenio entre las personas que comparten un espacio común, una aplicación, un servicio determinado en Internet. No tienen validez legal y son complementarias a las normas generales de uso, las reglas del servicio, que pueda tener cada website o aplicación online. Si no se respetan, se pueden causar molestias y la persona responsable puede ser ignorada e incluso repudiada por el resto de la comunidad de usuarios.


Son pautas que facilitan la comunicación y la convivencia digital. Cuando el conjunto de personas que comparten un lugar en la Red las respetan, el ambiente es mucho más agradable, satisfactorio e interesante. Es por ello que han surgido de manera espontánea desde el inicio de la comunicación online. Las hay generales para Internet o específicas para los chats, los foros, los blogs… Son convenios que cambian con el paso del tiempo debido a la evolución de la Red y sus aplicaciones y, por supuesto, al cambio en las características e intereses del conjunto de usuarios que las comparten.


La Netiqueta Joven para Redes Sociales ofrece pautas para la convivencia online y sirve de referente para el ejercicio de la ciudadanía digital. No se trata de una lista de consejos de seguridad para evitar riesgos propios o ajenos. Sin embargo, las buenas formas, la cortesía y el respeto por los demás implican también no perjudicar su seguridad ni privacidad. Al mismo tiempo, es preciso ayudar a los demás a que sean buenos convecinos online y no nos causen molestias, ni siquiera de manera involuntaria.


La Netiqueta Joven para Redes Sociales está pensada por y para los adolescentes y jóvenes que disfrutan de su vida online en redes sociales como Tuenti, Facebook, Hi5, Bebo, Orkut, Fotolog… Tiene como finalidad mejorar su experiencia online en estos nuevos entornos de socialización intensiva. Contribuye a mejorar la ciberconvivencia y a evitar conflictos, potencia el sentimiento de pertenencia a la comunidad y de corresponsabilidad, y deviene, en definitiva, en el ejercicio y construcción de la ciudadanía digital activa como garante imprescindible de los derechos y deberes individuales y colectivos.


Cuenta con 16 enunciados articulados en tres fines principales:



  1. Guardar consideración y respeto por las demás personas.

  2. Preservar la privacidad ajena.

  3. Contribuir al buen ambiente de la Red.



Netiqueta Joven para Redes Sociales


Muestra consideración y respeto hacia los demás:



  1. Pide permiso antes de etiquetar fotografías subidas por otras personas. Puede ser que a pesar de estar publicadas online no sea conveniente estar etiquetado para alguien.


  2. Utiliza las etiquetas de manera positiva, nunca para insultar, humillar o dañar a otras personas. Ayuda a crear el ambiente agradable y de confianza que a todos nos gusta compartir.

  3. Mide bien las críticas que publicas. Expresar tu opinión o una burla sobre otras personas puede llegar a vulnerar sus derechos e ir contra la Ley. La libertad de expresión termina donde comienzan los derechos de los demás. La injuria, la calumnia y otras acciones contra el honor o la intimidad son delitos.

  4. No hay problema en ignorar solicitudes de amistad, invitaciones a eventos, grupos, etc. Si lo hacen contigo, no insistas ni pidas explicaciones.

  5. Evita la denuncia injusta como spam para no perjudicar a quienes hicieron comentarios correctos. La información abundante, interesante y veraz es un tesoro.

  6. Usa las opciones de denuncia cuando esté justificada la ocasión. Realizar acusaciones a la ligera o de manera injusta genera desconfianza y enfado.


Cuida la privacidad de las demás personas:



  1. Pregúntate qué información de otras personas expones y asegúrate de que no les importa. En ocasiones contamos aspectos de nuestra vida con otras personas o de la vida de los demás sin tener en cuenta cómo les puede afectar que eso se sepa. Respeta la privacidad de los demás como te gustaría que respetasen la tuya.

  2. Para etiquetar a otras personas debes hacerlo sin engaño y asegurarte de que no les molesta que lo hagas.
    Cuando etiquetas a alguien estás aportando mucha información que además, en muchos casos, se propaga de forma inesperada e incómoda.

  3. No puedes publicar fotos o vídeos en las que salgan otras personas sin tener su permiso, como regla general. La imagen (fotografía, vídeo…) de cada cual es un dato personal y el derecho a decidir cómo se utiliza le pertenece a esa persona en exclusiva.

  4. Antes de publicar una información que te han remitido de manera privada, pregunta si lo puedes hacer.En las redes sociales, la información circula con demasiada velocidad de un lado a otro y lo que es privado se puede convertir en un secreto a voces.



Contribuye al buen ambiente de la Red:



  1. Facilita a los demás el respeto de tu privacidad e intimidad. Comunica a tus contactos, en especial a los nuevos, cómo quieres manejarlas. Deja claro tu criterio para que lo puedan respetar diciéndoles qué cosas no admites como, por ejemplo, que reutilicen fotos que puedan ver en tus álbumes privados, que te etiqueten sin permiso o que expongan datos acerca de ti en páginas a la vista de otros.

  2. Recuerda que escribir todo en mayúsculas puede interpretarse como un grito. Se trata de un acuerdo, de una norma no escrita que muchas personas utilizan. Tenerla en cuenta no supone esfuerzo y ayuda a entenderse bien en cualquier circunstancia.

  3. Usa los recursos a tu alcance (dibujos, símbolos, emoticonos…) para expresarte mejor y evitar malentendidos.
    El estado de ánimo, las diferencias culturales o sociales, las experiencias previas… pueden dificultar la comunicación entre dos personas, más aún si ni están cara a cara. Comprender y utilizar símbolos de apoyo te ayudará a esquivar problemas por malas interpretaciones.

  4. Ante algo que te molesta, trata de reaccionar de manera calmada y no violenta. Nunca actúes de manera inmediata ni agresiva. A veces las cosas no son como parecen. Puede que simplemente busquen la provocación o el engaño y si se reacciona mal habrán conseguido su objetivo. Puede tratarse también de errores o acciones no intencionadas.

  5. Dirígete a los demás con respeto, sobre todo a la vista de terceros. Si alguien comete algún error, imprudencia o te molesta, sé amable al hacérselo ver y, si es posible, hazlo en privado.

  6. Lee y respeta las normas de uso de la Red Social. No todas las redes sociales (Tuenti, Facebook, Hi5, Bebo, Orkut, Fotolog…) tienen las mismas reglas. Sin embargo, siempre son las reglas de juego de obligado cumplimiento para todos.



Más información sobre la Netiqueta Joven para Redes Sociales: Netiquetate.com

Fuente: Jorge Flores para Un Blog en Red, de Red.es.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Sextorsión: prácticas arriesgadas y fallos de seguridad al servicio del delito

SextorsiónSextorsión es un término acuñado para designar un delito cada vez más común consistente en la realización de un chantaje bajo la amenaza de publicar o enviar imágenes en las que la víctima muestra en actitud erótica, pornográfica o manteniendo relaciones sexuales. En definitiva, sin matizar ente chantaje o extorsión, son imágenes íntimas que el delincuente amenaza con hacer llegar a inoportunas manos, poner en circulación a través de terminales móviles o subir a la Red.


Por obvio que parezca, dos son las únicas condiciones necesarias: que exista ese tipo de material sensible y que éste llegue a manos inoportunas.


¿Qué papel juega Internet?


Se trata de una práctica en la que Internet tiene un papel fundamental. Por desgracia, la Red juega ahora en contra de la víctima. Por un lado, facilita el anonimato del delincuente quien además puede buscar víctimas en cualquier lugar del mundo. Por otro, magnifica los efectos de su amenaza. Con independencia de que el extorsionador pueda ser detenido antes o después de conseguir su objetivo, la víctima se enfrenta a un duro reto: asumir que con un clic de ratón el chantajista podría hacer un daño irreparable a su vida. Y es que las imágenes, por su naturaleza digital, son sencillas de guardar, replicar y distribuir. Son, fuera del control propio, indestructibles y, en el entorno de Internet, ilocalizables.


El teléfono móvil como protagonista.


En demasiadas ocasiones, y cada vez con mayor frecuencia, el teléfono móvil está involucrado en este tipo de casos, más allá de actuar como cámara de grabación, transmisor o eslabón en la difusión de las secuencias.


Cuando un móvil es sustraído o extraviado, o cuando sufre un ataque o un acceso no autorizado, puede haber un riesgo de sextorsión cuando sus propietarios:




  1. Lo usan como almacén de secuencias privadas, sin las debidas cautelas.

  2. Es usado para acceder a la Red, con la preconfiguración establecida de los accesos y sus claves a las redes sociales y otros lugares donde se guardan imágenes delicadas.


La creación de imágenes comprometedoras, primera condición necesaria.


La generación de este tipo de fotografías o vídeos tiene dos posibles orígenes:


1. El voluntario y consciente, donde el protagonista consiente, participa y genera estas secuencias. En este caso hay tres prácticas habituales:



  • Sexting: son comunes las imágenes generadas por el propio protagonista para un flirteo o en el seno de una relación para ser enviadas al pretendiente o la pareja usando el teléfono móvil.


  • Exhibiciones voluntarias subidas de tono usando a través de la webcam que son grabadas por el receptor.

  • Grabación de prácticas sexuales, en el contexto de una relación de pareja o en un marco grupal privado.


2. El involuntario, cuando terceras personas de manera furtiva capturan esas imágenes, sin conocimiento o consentimiento de quien las protagoniza. Se pueden citar algunos ejemplos como:



  • Grabación en lugares de acceso público (un encuentro sexual nocturno en la playa, una fiesta en una discoteca donde se celebran concursos atrevidos al límite…).

  • Toma de imágenes en un marco privado por parte de la pareja, una broma pesada de unos amigos…



La posesión de las imágenes por el delincuente, segunda condición necesaria.


El extorsionador puede tener acceso a las imágenes por vías muy diversas:



  1. Directamente de la víctima, quien las produce y entrega de manera consciente.

  2. Indirectamente por otras personas o en sitios de la Red, sin que la víctima esté al corriente de ello.

  3. Realizando una grabación directa, no siendo la víctima consciente.

  4. Mediante el robo de las mismas a la propia víctima o a otra persona.



Seguridad en Internet y en el terminal móvil, claves contra la sextorsión.


El mejor consejo para no ser víctima de sextorsión es no protagonizar una secuencia o imagen. Sin embargo, incluso esto puede escapar a nuestra voluntad si, por ejemplo, activan la webcam de nuestro dormitorio y nos graban cambiándonos de ropa.


Es por ello que debemos proteger nuestra privacidad e intimidad, y la de las personas con las que nos relacionamos, mediante la toma de medidas activas y pasivas de seguridad en nuestro ordenador y terminal móvil. De esta manera podremos evitar que contra nuestro consentimiento se produzca alguna de las dos condiciones necesarias, bien que la imagen sea tomada o bien que la imagen llegue a manos criminales.


Basta ilustrar dos ejemplos que denunciaron sus víctimas en las comisarías y que podían haberse evitado con unas adecuadas prácticas de seguridad:



  • Unos adolescentes que consiguieron imágenes íntimas de sus compañeras de clase activando de manera remota la webcam de sus dormitorios usando software malicioso contagiado por el Messenger.

  • Una joven de cuyo móvil le fue sustraído el contenido, incluyendo vídeos comprometidos, vía bluetooth cuando dormía en un tren de largo recorrido.



Niños, niñas y adolescentes como víctimas.


Los menores en demasiadas ocasiones están involucrados en situaciones de sextorsión. Muchas veces, en el marco de un caso de grooming donde el adulto acosador sexual, una vez obtenida la primera imagen sensible, pretende que el menor acceda a sus peticiones. En otras ocasiones, los adolescentes son protagonistas de prácticas de sexting que acaban saliéndose del guión previsto. Por suerte, en España existe una labor de prevención y educación en este sentido muy importante, llevada a cabo tanto por las administraciones como por el sector social. No obstante, es preciso seguir incidiendo para evitar este tipo de problemas cada vez más comunes y de consecuencias tan graves.


Referencias de utilidad para menores y adultos: www.navegacionsegura.es  www.sexting.es  www.cuidadoconlawebcam.com


Referencia sobre sextorsión para adultos: www.sextorsion.es

Fuente: Artículo de Jorge Flores para el Blog de la Seguridad Informática, INTECO

sábado, 11 de septiembre de 2010

La exposición de imágenes sexuales privadas facilita la sextorsión

Este tipo de chantaje es facilitado por la posesión de imágenes y vídeos con contenido sexual de la víctima. Los teléfonos móviles e Internet posibilitan que prácticas imprudentes deriven en graves problemas.

La sextorsión es un problema en aumento consecuencia última de prácticas de riesgo y conductas delictivas en torno a las nuevas tecnologías.



Sextorsión, un delito en augeBastan dos elementos: unas imágenes con contenido erótico o pornográfico y una persona dispuesta a obtener algún tipo de beneficio de ellas mediante el chantaje. Por desgracia, estos dos ingredientes son demasiado abundantes y las posibilidades de que se mezclen son mayores de lo que podemos pensar en un principio. La publicación indiscriminada o el envío selectivo de esas imágenes a determinadas personas de nuestro entorno (parejas, padres, compañeros de trabajo o estudio, jefes... ¡enemigos!) pueden arruinar nuestra vida y, por lo tanto, es comprensible que accedamos a cualquier cosa para evitarlo. Aunque en realidad no sabemos si pueden estar ya circulando en la Red y, por supuesto, nunca sabremos si hay más copias, cuántas y dónde pueden estar. Es un verdadero atolladero. Internet actúa aquí en nuestra contra y a favor del chantajista: le facilita el anonimato e incrementa el impacto potencial de su amenaza.

Un novio despechado que coacciona a su exnovia para que vuelva con él amenazándola con publicar imágenes íntimas obtenidas durante su relación; un pederasta que consigue engañar a una menor para que le proporcione una imagen erótica y luego le exige más fotografías o quedar con ella en persona para no revelar el secreto; un flirteo subido de tono usando la webcam que es grabado por una de las partes para luego exigir más vídeos; unas secuencias comprometidas que había en un teléfono móvil que se perdió o fue sustraído y por el que ahora piden un alto precio... son algunos ejemplos de sextorsión.

Un fenómeno en aumento



Aunque sextorsión es un término reciente que nace en inglés como sextortion, se trata de un viejo delito actualizado a medida que la Red se ha ido popularizando y, por desgracia, se da con frecuencia creciente y se concreta de maneras cada vez más diversas. Es por ello que se ha acuñado esta nueva palabra para resumir e identificar el común denominador de los casos. En España, decenas de ellos han salido a la luz pública en los últimos 4 años aunque hasta ahora no se ha comenzado a generalizar ese término genérico para identificarlos.

Según Jorge Flores, director de PantallasAmigas,



“son muchas las razones del aumento de la incidencia, entre ellas:

  • un caldo de cultivo adecuado, donde Internet tiene cada vez más usuarios, es más audiovisual y la privacidad se vuelva complicada de gestionar,


  • la disponibilidad permanente de una cámara en el teléfono móvil que es usado además como dispositivo de almacenamiento y difusión.

  • la trivialización que entre adolescentes y jóvenes se hace de la grabación e incluso exposición de imágenes eróticas.”



Sextorsión y adolescentes


Este tipo de chantaje afecta a muchas personas anónimas pero también a personajes famosos como actrices y cantantes. “No obstante”, dice Jorge Flores, “nos preocupa especialmente lo que ocurre con los menores. Muchas veces realizan prácticas de riesgo de manera consciente. Otras, es el puro desconocimiento el que les pone en peligro porque, aunque pensemos que son expertos tecnólogos, la realidad es que entre ellos hay mucha ignorancia de cosas fundamentales como, por ejemplo, que lo que emite su webcam puede ser grabado al otro lado”.

Consejos




  • Prevención: para no ser víctima, nunca produzcas imágenes comprometidas porque suelen acabar en manos insospechadas. Evita el sexting y ten mucho cuidado con la webcam. Las siguientes direcciones te pueden ayudar a conocer más sobre estos temas: Sexting.es , CuidadoConLaWebcam.com


  • Intervención: si ya estás sufriendo el chantaje, lo más adecuado es pedir ayuda, guardar las pruebas y pistas que ayuden a probarlo y, sobre todo, en ningún caso ceder a la extorsión.






Más información: Sextorsion.es